Actualización al Reglamento del SEIA: Lo que Directores y Gerencias deben saber y hacer.

Comparte esta noticia

Por: Cristian Bustos, Cofundador de Beeok y Better Consultores.

La reciente modificación del Reglamento del SEIA es un cambio clave para la gestión ambiental en empresas e instituciones. El Decreto Supremo N° 17 de 2025 del Ministerio de Medio Ambiente, publicado en enero de 2026, moderniza el Reglamento del SEIA (D.S. 40/2012 MMA) buscando hacerlo más eficiente, predecible y alineado con la realidad tecnológica, regulatoria y climática del país.

Esta reforma busca reducir las cargas administrativas para proyectos de baja escala, establece criterios más claros para las modificaciones de proyectos ya evaluados, y actualiza los umbrales de ingreso al sistema, especialmente en sectores como energía, minería, residuos y saneamiento. Para muchas organizaciones, esto representa una oportunidad concreta para ganar tiempo, reducir costos y enfocar esfuerzos regulatorios en donde realmente se justifican.

¿Qué implica esto para la alta dirección?

La actualización del Reglamento del SEIA no es un asunto meramente legal o técnico. Afecta directamente los plazos, riesgos y costos de inversión. Por eso, quienes toman decisiones a nivel estratégico deben considerar las siguientes acciones :

  1. Revisión del portafolio de proyectos: Es indispensable identificar cuáles proyectos en planificación o tramitación podrían beneficiarse de las nuevas exclusiones o simplificaciones.
  2. Actualización de matrices de cumplimiento: Las unidades legales y de medio ambiente deben incorporar los nuevos umbrales y definiciones en sus herramientas internas.
  3. Formación y alineación de equipos: Los equipos técnicos, legales y de proyectos deben capacitarse en la aplicación concreta del nuevo reglamento.
  4. Revisar diseño y estrategia de ingreso: Algunos proyectos pueden rediseñarse o escalarse para evitar ingresos innecesarios al SEIA. Otros deberán justificar técnicamente que sus modificaciones no requieren reevaluación.
  5. Integración del componente climático y social: Las modificaciones hacen obligatorio incluir variables de cambio climático y reforzar la participación ciudadana, lo que exige incorporar estas dimensiones desde la planificación inicial.

Este nuevo marco normativo no significa una desregulación, sino una redefinición del foco del SEIA: evaluar lo que realmente importa. La dirección debe liderar una adaptación proactiva a esta nueva etapa regulatoria, orientando a sus equipos a capturar eficiencias y prevenir riesgos. En un contexto donde el tiempo de tramitación ambiental puede determinar la viabilidad de una inversión, entender y aprovechar estos cambios puede marcar la diferencia entre avanzar o postergar los proyectos.

Es momento de tomar acción y liderar.

Más entradas