En este mundo actual vivimos en sociedad y dependemos de todos. Para convivir, necesitamos normas y reglas que indiquen lo que está permitido e impidan que nos perjudiquemos unos a otros. Cada grupo humano crea sus normas y reglas para guiar la conducta dentro de la familia, el trabajo, la industria, etcétera.
Al vivir en sociedad se hace indispensable un orden, es decir, un mecanismo que regule la conducta de las personas, de tal manera que se respeten los derechos y las libertades de todos por igual. Es en esta instancia cuando las organizaciones cumplen un rol fundamental en crear la cultura del respeto por el derecho fundamental, que compromete a las empresas a guiar su gestión en base a un comportamiento ético.
Entonces, surgen las normas como una ordenación del comportamiento humano según un criterio que conlleva una sanción al no ser cumplida. Las normas tienen como finalidad establecer cómo debe comportarse la persona, es un “deber ser” u obligación. Es así como la Constitución en Chile considera estas normas de comportamiento, siendo sus leyes redactadas con el fin de construir una sociedad justa.
Origen del Compliance
Entre los años 70 y 80, surge en EE.UU. el “Compliance” o “cumplimiento normativo”, luego de que quedaran en evidencia grandes escándalos financieros y de corrupción, afectando importantes compañías.
A modo de ejemplo, Chile es uno de los pocos países de América Latina y el Caribe que pertenece al grupo de los países adheridos al Pacto Global, comprometiéndose a implementar los 10 Principios de esta organización, compromiso de cumplimiento de la Agenda 2030 de Naciones Unidas y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, lo que nos deja una clara evidencia de que la tendencia organizacional va más allá del cumplimiento mínimo o normativo: hoy las empresas trabajan para alcanzar un desempeño sostenible.
Además, ha crecido el interés por la dimensión social y ambiental de las actividades empresariales. Hoy en día, los ciudadanos están mejor informados y han cambiado sus valores, aumentando su conciencia ecológica y social. Por eso, exigen a las empresas «algo más» que solo producir de manera eficiente.
Por ejemplo, se ha generado la Ley 21.595/2023, conocida como la Ley de Delitos Económicos, que incluye, entre otros, delitos medioambientales, los cuales no habían sido considerados de manera explícita antes. También está el DS 1/2023, que establece normas sobre la emisión de luminosidad artificial por alumbrados exteriores, revisando un decreto anterior del Ministerio del Medio Ambiente.
¿Qué es el Compliance?
El Compliance, o cumplimiento normativo, es básicamente un conjunto de programas y acciones que las empresas implementan para asegurarse de seguir las leyes, regulaciones y normas que les aplican. Esto puede ser tanto de manera obligatoria como de forma voluntaria, para mantener buenas prácticas y una gestión ética.
Compliance es un sistema autoregulado que, a través del conocimiento previo de la normativa legal vigente, previene el no cumplimiento de esta y permite plantear una gestión preventiva dentro de las empresas. Así, permite también el control de los requisitos legales asociados a sus actividades.
El objetivo principal del Compliance es evitar situaciones desfavorables, como sanciones o multas, y asegurar el cumplimiento de exigencias generales y específicas de los clientes. Esto se logra mediante la implementación de las obligaciones estipuladas en los cuerpos legales vigentes y los ajustes necesarios para cumplir con ellas.
Pasos clave para implementar Compliance
Para llevar a cabo la implementación del Compliance se debe:
- Contar con un órgano interno, el cual esté a cargo de toda la gestión preventiva.
- Identificar las actividades de la empresa y requisitos legales asociados.
- Implementar medidas para dar cumplimiento a los requisitos legales.
- Actualizar permanentemente los requisitos legales asociados a las actividades de la empresa.
- Capacitar constantemente a los actores involucrados.
¿Por qué se necesita Compliance?
En Chile, surge como un requerimiento de ingreso a la OCDE el desarrollar programas de Compliance con el objeto de mejorar la protección de los inversionistas y establecer condiciones legales más exigentes.
Cuando las empresas implementan Compliance, establecen procedimientos para asegurar el cumplimiento de todas las normativas, implementando mecanismos internos de prevención, control y supervisión.
Esto no solo evidencia el compromiso legal de la organización, sino que también previene sanciones, pérdida de contratos, exclusiones de licitaciones, daño reputacional, entre otros efectos negativos. Así, se disminuye la vulnerabilidad del negocio y se garantiza el cumplimiento legal.
Beneficios de implementar Compliance
- Cultura de legalidad y buenas prácticas.
- Claridad en las responsabilidades de cada colaborador.
- Identificación de puntos críticos legales.
- Prevención de riesgos asociados a las actividades.
- Menor probabilidad de sanciones y observaciones.
- Reducción de costos por incumplimientos.
- Mejora de imagen empresarial.
- Oportunidad de acceso a nuevos mercados.
Cómo Better puede apoyar en la gestión de Compliance
Better presenta servicios que pueden incluir:
- Identificación de requisitos legales según la actividad de la empresa (calidad, inocuidad alimentaria, medio ambiente, tributaria, etc.).
- Articulación y evaluación de requisitos legales aplicables.
- Elaboración de informes de evaluación con planes de acción.
- Asesoría continua, en modalidad remota o presencial.
A través de la colaboración entre Consultora Better y nuestros clientes, logramos reducir el nivel de riesgo debido a incumplimientos, creando modelos que permiten la identificación temprana de desviaciones. 📊

